Llanta de caucho, estructura metálica, plata, madera.
145 cm × 210 cm × 100 cm
Llanta-Fuente continúa la investigación de Santiago Reyes Villaveces en torno al extractivismo, la circulación de materiales y las formas vernáculas de adaptación. Realizada a partir de una llanta industrial cortada, la escultura reconfigura un residuo de la maquinaria extractiva y lo convierte en una fuente autosuficiente.
El agua fluye a través del caucho vaciado y circula en un circuito cerrado que evoca tanto la renovación como el agotamiento. La llanta —que alguna vez transportó grandes cargas en contextos mineros— se convierte en recipiente de un movimiento frágil y continuo, haciendo eco de fuentes rurales improvisadas construidas con materiales desechados.
Al introducir plata en la composición, la obra conecta las historias de la minería y la metalurgia en Colombia con economías más amplias de valor y contaminación. La superficie reflectante del agua y la estructura metálica invitan al espectador a entrar en un diálogo precario con los residuos de la extracción, donde belleza y toxicidad aparecen entrelazadas.
Llanta-Fuente introduce el movimiento: la circulación sustituye al estancamiento, aunque el sistema permanece cerrado. La escultura se convierte en una alegoría de la repetición extractiva: la materia se transforma incesantemente, pero nunca se libera. A través del sonido y el movimiento del agua dentro de un vestigio industrial, la pieza propone una forma de resistencia silenciosa, un ciclo de cuidado que emerge de los restos de la explotación.